Christopher Salgado
Sus primeros años
Christopher Hernández Salgado nació el 08 de mayo de 1996, tuvo una infancia difícil al vivir algunas situaciones de violencia en el seno de su familia, y, el abandono de su padre cuando apenas tenía tres años de edad. Sin embargo, tuvo la dicha de convivir con su padrastro, el señor Gregorio Manuel Guerrero Castillo, quien asumió con mucho amor el rol de padre. Su mamá, Mabel Esperanza Salgado, la describe como su ejemplo de vida, una mujer luchadora que le enseño a llevar un camino correcto y afrontar las adversidades en la vida. Creció junto a sus dos hermanos, su hermana Oneida Patricia Hernández y su hermano Rigoberto Hernández Salgado, quien marcó su niñez debido a sus problemas con drogas.
Su primera experiencia de baile fue con el tema regional norteño Placer de amor, vestido con cotona, pantalón blanco, sombrero y caites, mientras estudiaba el Preescolar en la Escuela Paula Úbeda. «Recuerdo que arruiné la actividad porque me caí del escenario, y fui a parar al hospital”.

Estudió primero y segundo grado en el antes llamado Colegio Autónomo Guillermo Cano. Luego, por consejo de su padrastro se trasladó al Colegio Más Vida, resultado de un hermanamiento con Fundación Familias Unidas; logrando tener un buen dominio de las herramientas de Office, lo que fue de mucha utilidad para su carrera universitaria. En dicho colegio en sexto grado, tuvo su primera participación en un taller de danza, siendo el único varón del grupo. “Yo me sentí un poco incómodo, pero no me sentí incapaz de hacerlo, y ahí fue donde fui descubriendo esa parte, primero con miedo al escenario, pero lo logré”.
Su primera presentación artística, la realizó un 15 de septiembre durante su primer año de secundaria en el Instituto Guillermo Cano a los 13 años, donde se desempeñó también como monitor de la clase de expresión cultural y artística.
Poco a poco, fue enamorándose de la danza, y creó un grupo con los mismos miembros que habían estudiado en el Colegio Más Vida, iniciando con 2 parejas de baile siendo “El Solar de Monimbó” su primera coreografía de creación propia. Desde entonces se inició a crear nuevos grupos en el colegio, y participaron en festivales de inglés y otras actividades.
A pesar de haber sido una persona tímida durante el inicio de su adolescencia por los cambios naturales de esta etapa, menciona por ejemplo que era de los chavalos más altos de su grupo de clase, estaba desarrollando, y, se sentía apenado. Pero la danza le sirvió para encontrar una forma de expresión y de motivación a sí mismo. Motivación que lo llevó a formar parte de la Federación Estudiantes de Secundaria FES en el año 2012, cuando fue presidente de su centro estudiantil. Conoce a Axel quien lo anima a participar en un congreso en Managua, donde profundiza sus conocimientos sobre la FES y el objetivo que tienen como organización. “En ese congreso vi cómo se proyectaban sus ideas, las dificultades de los centros de estudio, las actividades culturales que promovían”.

En el 2013, fue electo como presidente departamental de la FES, donde participó en más congresos y reuniones nacionales, discursos en diferentes actos y actividades, lo que fue gustando y lo llevó a organizar a nuevos miembros. Ahí conoció a muchos de sus integrantes iniciales del Ballet Flor de Pino, como Dayana y Katherine, que fueron parte esencial para que su equipo se fortaleciera, llegando a ser más de 30 estudiantes en su equipo de trabajo.
“Me marco en mi parte política ya que de ahí me fui como ennotando en la parte de ver las necesidades de los estudiantes, las necesidades de sus familias y de como nosotros le podíamos resolver las situaciones, inclusive, aunque yo estuviera pasando dificultades yo trataba de ayudarles a los chavalos, a veces llegando a la 1 o 2 de la madrugada a la casa cargando paquetes, con los chavalos de la FES, haciendo reuniones para ver qué actividades podían hacer con la escuela de cuadros. Me acuerdo que aprendí bastante sobre la historia y la geografía de Nicaragua, para mi la FES marco completamente mi vida”.
Los años de participación en la FES significaron formación y preparación política para después involucrarse en la Juventud Sandinista y particularmente en el Movimiento Cultural Leonel Rugama.
“En mi familia siempre hemos sido militantes del FSLN, la verdad es que es algo que lo llevamos con orgullo, ya lo traemos en la sangre, es algo que te pone la piel de gallina de saber que sós parte de esta historia… Recuerdo para el 2006 con 9 años, lloraba pensando que no ganaría las elecciones, pero luego al salir los resultados todo el barrio alegre poniendo música revolucionaria porque habíamos triunfado”.
Como anécdota personal, cuenta que, con 3 meses de nacido, su madre lo llevo a los homenajes póstumos al comandante Francisco Rivera Quintero, “El Zorro” revolucionario histórico de la ciudad de Estelí. Reconoce que cuando estuvo en la FES empezó a trabajar en las mesas electorales, a defender el voto y a concientizar los chavalos a que fueran a votar.
Posteriormente se integra a la juventud sandinista, específicamente al movimiento cultural Leonel Rugama, donde inicia el fogueo de saber qué necesidad tienen los jóvenes en el barrio. Empezó a trabajar desde la parte cultural con la formación de grupos de danza, de poesía, de artes plásticas, la cual forma parte de la preocupación de nuestro gobierno de fomentar el arte, que si se apertura grupos no se les de la espalda, sino se le brinden los espacios para su desarrollo con instituciones como alcaldía, INTUR, la misma FAREM-Estelí. “Desde la parte cultural hacer arte y hacer política, les llega a los chavalos, se van haciendo conscientes de que se están brindado los espacios para su desarrollo. Esto fortaleció más mi convicción de militante para llevar la bandera roja y negra junto a la bandera azul y blanco”.
Al graduarse de quinto año de secundaria, tuvo la oportunidad de optar a una beca en Keyser University en la carrera de Diplomacia y Relaciones Internacionales, sin embargo, Christopher decidió quedarse en la UNAN-Managua, FAREM-Estelí. Lo que le llamó la atención fue la diferencia entre realizar política y politiquería, entre las cosas que más lo motivó a estudiar esta carrera es que dentro de la FES empezó a interesarse por la cooperación entre países, de políticas públicas del gobierno en pro de los más necesitados.

Estudio la carrera de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la FAREM Estelí entre los años de 2015-2019. Recuerda con mucho cariño a sus docentes universitarios, quienes reconocían su papel de líder dentro del grupo, para organizar actividades y diversas acciones. Reconoce que sus inicios en la FES y juventud sandinista, fueron las escuelas de solidaridad para servir a la población. “Me sentí afortunado de que los docentes me buscaran a mí, como apoyo”.
Trabajó en Usura Cero como capacitador de mujeres para la creación de sus propios negocios dentro de sus hogares.
“Ahí fue donde tuve una primera experiencia laboral, con mujeres que tenían la necesidad de crear un proyecto, de crear su propio negocio, de cómo ellas podían implementar una empresa o miniempresa, en sus hogares y como podían irlo desarrollando”.
Posteriormente, inició a trabajar en el Ministerio de Educación MINED, como docente de arte y cultura en el municipio de La Trinidad; el cual indica, ejerce con mucha pasión por su acercamiento con chavalos y chavalas que encuentran en el arte una forma de expresión.
“Creo que este trabajo que estoy haciendo, con mucho amor, me ha venido formando a mi como profesional, y saber el valor de darle a nuestros docentes a nuestros formadores, que es un trabajo arduo que nosotros como estudiantes tenemos que saber aprovecharlo y compartir con los chavalos, es una de las experiencias más bonitas…. Que ellos tengan la confianza de contarte sus cosas, que se expresen a través del arte es algo muy significativo”.
El Ballet Folclórico Flor de Pino
El proyecto de danza de Flor de pino inicia en 2013 con la fundación del profesor Hugo González, siendo en ese momento una escuela de danza que no contaba con un nombre. Inició conformándose por los mismos chavalos y chavalas de la FES, quienes fueron la primera generación de Flor de Pino.
Practicábamos de uniforme, Oscar Ali era uno de los que estaban ya en la universidad, y se integró, ahora es el director del grupo, junto con Sheila, Yader, Luis Ángel, conformaron la primera generación del grupo; sin embargo, ya cuentan con 3 generaciones de artistas. El maestro Hugo los acompaño hasta el año 2017, pues abandono el proyecto por otras actividades laborales y personales. En este entonces el grupo quedó con 4 integrantes.

El nombre “Flor de Pino” del grupo surge, en una ocasión que fueron invitados al Teatro Nacional Rubén Darío, donde deben anunciarlos con un nombre propio, y a pesar de que no contaban con uno, de Oscar Alí, hoy director del Ballet, nació la idea de nombrarlo Flor de Pino. Antes existía un grupo que se llamaba Los Norteñitos y en algún momento le quisieron poner también Flor de Pino, pero no adoptaron por completo el nombre. La agrupación decidió llamarse entonces Flor de Pino, debido a los pinares del norte sobre todo en las zonas de Miraflor y El Tisey.
En los inicios, se destaca la técnica tradicional de baile que tenían los miembros fundadores, actualmente cuentan con una técnica más de ballet. En el año 2018, con el intento fallido de golpe de estado, algunos integrantes deciden retirarse por miedo, recibían amenazas debido a que ellos participaban en las actividades culturales y recreativas para celebrar inauguraciones de proyectos, la alegría y la felicidad del pueblo. En este particular, incluso cancelaron ensayos de marzo a mayo; sin embargo la Alcaldía jugó un papel importante debido a que los convocaron para bailar en la celebración de la efeméride histórica del 19 de julio en Estelí.
“Mandamos a hacer unos trajes rojos, cotonas rojas, pantalones negros, queríamos ir lo mas revolucionarios posibles, porque eso, desde los 80´s se venia implementando el arte. Invitamos inclusive a la María Belén de juventud sandinista, a que fuera parte del grupo en esa actividad. Y vamos a bailar.”
En agosto de ese mismo año, se decidió realizar un casting, visitar los colegios, realizar inscripciones, para la captación de una nueva generación de jóvenes deseosos de expresarse a través de la danza. Del casting, se quedaron 60 bailarines, colaboraron también Sheila, Oscar y Luis, invitamos a personas extras para que fueran seleccionando a los jóvenes. Poco a poco, algunos jóvenes desertaron debido a la presión de los ensayos y la agenda. “Ser bailarín no es nada fácil, es algo complejo, pero si vos tenes la voluntad y el amor de hacerlo, lo vas a lograr”. De ahí surgen: Daniel, Rodríguez, entre otros, los cuales procedían de la Anexa, del Nacional, entre otros colegios.
Algunos integrantes venían desde cero, pero se les enseño mediante los talleres de danza, se logró que se convirtieran en bailarines excelentes y de calidad, que transmiten energía al bailar:
“Esa parte me hace enorgullecerme a mí, como instructor del Ballet, porque digo yo, será que estoy haciendo bien las cosas, de que los chavalos están logrando alcanzar su sueño de ser bailarín”.
En cuarto año de la carrera de ciencias políticas llevó a la FAREM la segunda generación del grupo Flor de Pino, con integrantes como Dayana, entre otros. “En esa ocasión no bailé porque tenía que exponer y defender mi trabajo, pero me sentí muy orgulloso de que se pusieran de pie para aplaudir al grupo de danza… desde entonces nos han invitado constantemente”.
Una pequeña debilidad resulto en que muchos de los integrantes estaban graduándose hacia la universidad y hacia secundaria, entonces muchos buscaron a trabajar y hacer prácticas, esto implicó salirse del grupo; sin embargo, la mayor parte de ellos regresó nuevamente al ballet. Como opción, realizaron unos bailatones en colegios como la ANEXA, INFLE, German Meiner, Reino de Suecia, entre otros; que incluyeron unas demostraciones de baile para que los jóvenes vieran lo que el Ballet realizaba y ellos se motivaran. Por otro lado, interactuaban con ellos, para que conocieran sus vidas, como ellos han venido trabajando y desarrollándose como bailarines, esta es la tercera generación que se esta trabajando actualmente.
“La tercera generación se encuentra muy motivada, les ha gustado el proyecto y es algo que nos llena de orgullo, que estamos siendo parte de la historia del departamento de Nicaragua, y parte de la historia de muchos jóvenes que incluso estamos rescatando de las drogas, de los malos pasos, porque ese es el espacio de ellos. Nosotros le decimos a los chavalos que sin ellos Flor de Pino no existe, porque ellos son Flor de Pino, somos todos, no solamente los bailarines, sino el público que nos sigue, que han tenido la aceptación con nosotros…. actualmente incluso hemos roto barreras, antes solo bailaban las mujeres, ahora no, ahora también tenemos a los varones, y a la gente le gusta ver a los varones bailar, que se proyectan y que también forman parte del arte, de nuestra tradición y cultura”.
Cristopher encontró inspiración en personas locales como doña Sussy Diaz, a quien reconoce como un pilar fundamental del ballet:

“Ella nos indica como debe ir el traje típico, que no vaya arrugado, la estética de la presentación como: zapatos bien lustrados, ropa planchada, las chavalas bien maquilladas, ella siempre nos está aconsejando. En un tiempo cuando no teníamos vestuario, ella nos apoyó y nos continúa apoyando cuando lo necesitemos, siempre está a la disposición. Para ella, Flor de Pino es como su hijo, siempre va a las actividades, y siempre al tanto de que el ballet se mantenga”.

Otras personas como Mabel del centro recreativo, quien los ha apoyado en la parte de logística, y los padres de familia que han sido esenciales en los permisos, algunos materiales que hacen falta. “Tenemos padres Flor de Pino, que también forman parte del grupo de WhatsApp donde puedan dar sus opiniones y son tomadas en cuenta”. De igual manera, afirma:
“Hemos contado con apoyo moral, de personas como Ana Lesbia de la Casa de Cultura Leonel Rugama de Estelí, quien nos apoya y nos motiva, además nos brinda el espacio con el tiempo que nosotros requerimos. Por otro lado, la Alcaldía municipal, en la parte de la proyección para llevarnos a las actividades y se nos conozca en el territorio. La FAREM- Estelí (hoy CUR-Estelí de la UNAN-Managua) que nos invita a sus actividades culturales. El INTUR en sus festivales de las algarabías estelianas, doña Leonor delegada de INTUR, que siempre está pendiente de que siempre nos estemos proyectando, contactándonos con las otras delegaciones en los otros departamentos; y de esa manera también obtengamos ayuda monetaria, pues es el INTUR quien más los ha apoyado monetariamente”.

En 2020, gracias a su trabajo como docente en el Ministerio de educación, conoció a un personaje destacado por la promoción de la cultura nicaragüense a través de la danza, don Ronald Abud Vivas quien es el director del Ballet Folclórico Nicaragüense.
“Alguien que llego a sus vidas, en 2020, con 52 años de trayectoria artística y sobre todo en la parte de la danza. Lo conocí gracias a mi trabajo, como soy docente lo conocí en un taller de danza, y entonces él ya venia viendo que nosotros somos los de Estelí. Cuando viene a dar el taller de danza me dice mira chavalo invítame unos chavalos de tu ballet a ver como bailan a ver si es cierto… dele pues le dije yo, ¿cuántos quiere? … quiero 10 me dijo… cuando llegamos allá, estaba super nervioso, porque era ante un grande de la danza nica… cuando empezaron a bailar los chavalos les quedaba viendo los pies, las manos, la sonrisa, la postura, y llega y se acerca y me dice son excelentes bailarines, porque no trajiste más”.
De parte del maestro Ronald, han tenido 3 invitaciones al Teatro Rubén Darío. El maestro vio el talento, vio algo que transmitían, entonces en ese mismo taller, les dijo que en diciembre irían al teatro. Para entonces doña Susy les diseño el vestuario traje nacional de Condega y lo acompaño en 2 de las 3 ocasiones. Una segunda vez, ocurrió en el homenaje a las madres, la alcaldía los apoyó con el transporte; en esa ocasión bailaron polkas y mazurcas, de manera tradicional y con proyección.

El canal 6, ha formado parte desde la proyección, con la grabación de la campaña “Nicaragua te quiero tal como sos” en la cual se realizaron grabaciones con la mises, en el loby de la catedral, participado en el Rally Patrio, para el Gastón, entre otros. “Tratamos de ser un grupo mediático, para que la gente sepa, realizamos flyer, para que se den cuenta de las actividades que realizamos en Facebook e Instagram. La gente conoce al ballet. Aunque tengamos 42 bailarines actualmente no significa que no sigamos invitando, siempre animamos a los jóvenes unirse, somo un ballet inclusivo.” Christopher manifiesta que una de las metas a conseguir es presentar su propio espectáculo del Ballet Flor de Pino en el Teatro Nacional Rubén Darío.
En su trabajo docente como coreógrafo, se describe como estricto, exigente, pero también amigo y humano, “si los chavalos me necesitan en alguna situación, ahí voy a estar para ellos, y a tratar de solucionarles problemáticas en su familia o persona, y los animo a ocupar le ballet como un espacio de reflexión y olvido de los problemas”. Se describe como perfeccionista, al punto de repetir las coreografías las veces que sea necesario, “me gusta que las líneas y la parte de la proyección sea buena, que el público sienta que hay presencia, mi mayor preocupación no es como vaya la coreografía, es que va a pensar el público, porque es a ellos que les bailamos”. Se describe como extrovertido, carismático, pero en la clase es bastante recto y considera que la disciplina es la que alcanza el éxito.
“Dios que me dio la vida y el talento para ser bailarín, mis bailarines, mis padres, mis hermanos, todos los que me rodean, mis amigos, son mi mayor motivación e inspiración… sin embargo, algo maravilloso es que cuando estoy creando las coreografías se me viene a la mente cada paraíso y paisaje hermoso de mi país… yo veo el volcán Masaya, el mirador de Catarina, la ciudad de Granada cuando estoy creando coreografías como Yo te amo Nicaragua, la música y los paraísos me motivan, la multiculturalidad, un país único, es un análogo que tiene Nicaragua y el Ballet, el Ballet es Nicaragua”.
En su trabajo en el Mined de La Trinidad, tiene 2 grupos que le han dado mayor experiencia, con niños de 8 y 9 años; y el grupo de danza Hoyanca con adolescentes de 13 y 14 años.
“Nosotros tenemos que sentir el orgullo nacional, saber que un Camilo Zapata, de que ha habido tantos maestros como Irene López, el maestro Ronald, Blanca Guardado, que han venido surgiendo de las cenizas y proyectando a nuevos talentos, porque todos esos bailarines ahora tienen sus grupos de danza. De que Flor de Pino sea un referente, que crean que pueden lograr este proyecto y otros grupos de danza. Tenemos que saber sentirnos identificados con nuestra cultura, tradiciones y sobre todo no perder esa esencia cultural que nos han heredado, y que nosotros mismos le hemos dado ese toque nicaragüense, a pesar de que fuimos colonizados por españoles y que nuestra cultura es mestiza, nosotros hemos venido dándole eso nicaragüense”.
“Agradezco de manera especial a doña Susi Díaz, y a todas las personas que han estado empujándonos a alcanzar este sueño que se ha hecho realidad. A cada uno de los bailarines que confían en mi talento, en Oscar, que los jóvenes tenemos la capacidad de alcanzar grandes sueños sobre todo en esta Nicaragua llena de oportunidades”.
Mabel Sánchez, responsable del Centro Cultural Felipe Urrutia
Mabel expresa que conoce a Christopher lo conoce en el año 2010, a los 12 años, en ese momento Mabel se desempeñaba como coordinadora del movimiento cultural Leonel Rugama. Fue durante la promoción y captación de jóvenes que lo conoce como participante activo de la FES, describiéndolo como un adolescente muy activo, inquieto, y con mucho talento, ya tenia una gran actividad en el colegio.
“Desde la coordinación del movimiento cultural Leonel Rugama, Christopher promovía y captaba jóvenes dentro de su colegio, así como, empezó a formar parte de los movimientos culturales en danza”
Con un equipo de entre 6 y 7 adolescentes, iniciaron el grupo de danza del movimiento cultural Leonel Rugama, muy motivados, con ritmos variados, en coordinación también con la FES. Participaban en todas las actividades organizadas tanto desde el movimiento cultural como desde la juventud sandinista.
Christopher ya era un promotor de las prácticas, ya él iba liderando el grupo, aportando ideas, creando coreografías, definitivamente él ya estaba perfilado en lo que hoy en día es, un gran coreógrafo”.
Como una de las características y cualidades más representativas de Christopher es su hiperactividad, le gusta experimentar en diferentes proyectos sin salirse de lo que es la danza, pues definitivamente su arte está enfocado en la danza.
“Uno de sus talentos es la creatividad, innovar, Christopher a través del grupo Flor de Pino, que vale destacar que lo inició a fundar a muy temprana edad 16 o 17 años, cuando inició su proyecto de crear este grupo de danza, que hoy cuenta con 42 o más miembros en el Ballet, donde ellos no han llevado a grandes escenarios, participando en grandes eventos. Hoy ellos son de Estelí, una de las máximas representaciones en danza”.
Como legado, Mabel resalta que Christopher apenas está empezando un gran sueño, un gran proyecto, y de manera personal siente mucho orgullo del crecimiento, disciplina que ha tenido con su grupo, el orden de su vida de sus ocupaciones personales, y como les inculca la disciplina a los chavalos en el grupo.
“El legado lo está formando, los semilleros vienen, los niños de danza vienen, la formación de valores que tienen los integrantes del grupo flor de pino, para mí es uno de los principales logros que ha tenido y que está teniendo con el Ballet. Para Estelí, Christopher es un orgullo, es un gran artista, un gran maestro, inició como bailarín, pero es un gran maestro, un gran coreógrafo, una gran persona con muchos valores, él éxito es su disciplina y creatividad”.
Resalta la lealtad que Christopher ha tenido con sus compañeros y amigos, la lealtad política hacia el FSLN, es un joven revolucionario que ha tenido claro su perfil, revolucionario de corazón. Siente un gran amor por la danza, que ha alimentado de disciplina y empeño. “Los chavalos y chavalas del Ballet Flor de Pino, estoy segura que se sienten orgullosos de él”.
Dayana Sarahi Benavides Tinoco, miembro del Ballet Flor de Pino
Se conocieron por medio de la FES, en secundaria, cuando ambos estábamos en bachillerato, con la coincidencia de que se veían atraídos por las actividades de cultura, de baile. Con la FES empezamos a apoyar actividades de la secundaria, de la alcaldía, y así nos conocimos, desde el año 2013.

Han compartido actividades desde la FES, juventud sandinista y el Ballet Folclórico Flor de Pino; en todos esos movimientos nos fuimos desarrollando en el baile. En la FES lo conocí como presidente departamental, y Dayana en ese momento se desempeñaba como responsable del movimiento Leonel Rugama, se coordinaban y compartían como pareja de baile.
“Han sido muchas experiencias, bailamos en el teatro Rubén Darío, en varios departamentos, desde hace mucho tiempo compartiendo escenario”.
Dayana, lo describe como una persona carismática, super profesional, dinámico, super disciplinado en lo que hace y lo destaca por ese amor a la cultura, tanto como sus cualidades de disciplina y amor, que han hecho que destaque en la cultura. Es una persona muy alegre, con mucha pasión a lo que hace, es un excelente bailarín, un profesional y eso es lo que transmite.
“Christopher deja un legado de amor a nuestra cultura, a nuestras tradiciones, a las polkas y mazurcas, a nuestros bailes de Masaya, león, la costa caribe, aquel amor por nuestra patria, aquel carisma que nos identifica como nicaragüense a nosotros, como personas carismáticas, alegres y con ese amor a nuestras Nicaragua”.
Emily Gadea Escoto, miembro del Ballet Flor de Pino
Conoció a Christopher en segundo año de la universidad, porque era compañero de una prima, hace aproximadamente unos 7 años, él llegaba a realizar trabajos universitarios a la casa de ella. Con él ha compartido los talleres de danza de los cuales es participe, lo conoce como coreógrafo, en las gestiones de las presentaciones en el Teatro Nacional Rubén Darío.
“Con Chris, diariamente, semanalmente, creamos nuevas experiencias en lo que son los ensayos, en el escenario… de manera particular recuerdo el último aniversario del Ballet, en el cual tuvimos un solo juntos, para mí ha sido una de las experiencias más bonitas que hemos tenido”.
Considera que Christopher se destaca por su creatividad, lo extrovertido que es, a mi como persona me transmite el amor a la cultura, a los estelianos y todos los nicaragüenses. Destaca la creatividad como coreógrafo del grupo “Busca una forma nueva de realizar los ensayos para que no se nos haga monótono”.
“La nueva creación de los espacios para que los artistas nos podamos desempeñar, atendiendo a las necesidades de nosotros como bailarines para poder desarrollarnos, creando espacios. Como bailarina me marcó mucho, es la celebración del natalicio de don Felipe Urrutia que se lleva a cabo en el mes de febrero, y que participamos cada año”.